Los festejos por la clasificación de Argentina a cuartos de final del Mundial se descontrolaron en la zona del Obelisco. Se reportaron incidentes, con cinco detenidos y tres policías heridos, a pesar de que en otras zonas de la ciudad, como Palermo y Chacarita, donde se instalaron pantallas gigantes, no hubo mayores inconvenientes.
La improvisación en los festejos del 9 de Julio habría contribuido al desborde, contrastando con la aparente normalidad de otros puntos de celebración. La situación generó preocupación por la seguridad y el orden público en medio de la euforia popular.