Los incendios forestales se extienden por Europa: en España e Italia, 13.000 hectáreas se quemaron en tres días, requiriendo refuerzos. En Grecia, el fuego destruyó dos fábricas cerca de Salónica y cubrió de humo negro la ciudad.
En Francia, el incendio más grave en los Pirineos Orientales ha obligado a evacuar a más de 10.000 personas, y ha consumido 4.600 hectáreas, afectando incluso al Tour de Francia.