En un giro dramático, Argentina logra el descuento en el minuto 78 gracias a un gol de cabeza de Romero, tras un centro de Messi, revirtiendo un marcador adverso de 0-2.
El gol de Romero, quien se adelantó jugando de centrodelantero, significó un respiro para el equipo y desató la euforia, a pesar de las dudas sobre la habilitación.
La remontada se gestó con Messi cambiando el ritmo de juego y buscando insistentemente el empate, demostrando la garra y la determinación del equipo argentino.