Un hincha, autodenominado "cabulero", comparte su pronóstico de 2-0 a favor de Argentina, con goles de Julián y Messi. La conversación se centra en las cábalas y las expectativas para el partido.
Otro hincha, más pragmático, enfatiza la necesidad de ganar "a como sea", restando importancia al estilo de juego si el objetivo es avanzar. Se busca una palabra que defina el Mundial, sugiriendo "regreso" o "retorno", comparando la situación con el ave fénix.