El conductor de Gran Hermano anunció una sanción para la casa debido a que un familiar de un participante (presuntamente Ema, por la mención posterior a Mariela) retrasó su partida tras una visita, incumpliendo las reglas.
Se explicó que las reglas de la casa son claras y deben ser cumplidas tanto por los jugadores como por las visitas. La sanción afectará el presupuesto semanal de la casa, reduciéndolo en un 50%.
Los participantes reaccionaron con sorpresa e incredulidad ante la sanción, argumentando que no entendían por qué debían ser penalizados por la acción de una sola persona. Ema, por su parte, se disculpó, explicando que estaba nerviosa y no comprendió la indicación de retirarse a tiempo.