La Fórmula 1, tradicionalmente un deporte europeo y sudamericano, ha sido adquirida por una corporación estadounidense, lo que ha llevado a un aumento significativo de carreras en Estados Unidos y a una mayor relevancia del negocio en el deporte.
Se discute la influencia de esta corporación en el fútbol, especialmente en relación con la "ventaja deportiva" y las decisiones de figuras como Infantino. Se señala que la única forma de que las decisiones de Infantino sean cuestionadas es si las estrellas y técnicos del fútbol alzan la voz, algo que se considera poco probable debido al estado de confort.
Se menciona que el negocio del fútbol, incluyendo el alto valor de los futbolistas (200 millones de euros) y las comisiones de representantes, crea un sistema donde pocos se atreven a cuestionar el status quo. Figuras como Bielsa y Maradona son recordadas por haber alzado la voz en el pasado.
Augusto Rival, parte de una organización relacionada con el fútbol, comenta sobre el "Mundial de los millonarios", donde los costos de hoteles y entradas son exorbitantes, y anticipa que el fútbol internacional se está convirtiendo en un deporte de élite inaccesible para la clase media.