Los festejos por la clasificación de Argentina a cuartos de final de la Copa del Mundo trascendieron las fronteras, llegando a lugares insospechados como Egipto, Noruega y Bangladesh.
En estos países, argentinos y locales celebraron juntos el triunfo de la selección, demostrando la pasión por el fútbol que une al mundo y la devoción por los colores de Argentina, sin importar la distancia.