En San Martín, la fiebre mundialista se vive intensamente en las puertas de los colegios. Padres y alumnos muestran su fervor por el partido de Argentina contra Egipto.
Las cábalas son protagonistas: padres que deciden cerrar sus negocios al mediodía, otros que traen a sus hijos antes de lo habitual, y la clásica camiseta de la selección bajo el uniforme escolar. La expectativa es total, con la esperanza de una victoria argentina.