La travesía para llegar a Atlanta y presenciar el partido de Argentina se ha convertido en una aventura para muchos hinchas, quienes han optado por largos viajes en auto para evitar cancelaciones de vuelos.
Un ejemplo de esto es la experiencia de quienes viajaron desde Miami, enfrentando alrededor de 11 horas de camino. A pesar de la duración del trayecto, la emoción por ver a la selección nacional motiva a los fanáticos a superar cualquier obstáculo.