Se reporta una grave situación judicial que involucra a Nano, ex participante de Gran Hermano, y su expareja Micaela. Ella lo denunció por violencia de género y por inducirla a quitarse la vida, lo que derivó en un allanamiento de su casa donde se encontraron armas.
Nano, por su parte, alega que las armas son reglamentarias y pertenecían a su padre fallecido, siendo su último recuerdo. Según él, la denuncia de Micaela surge tras un ataque de celos provocado por la presencia de su expareja. La situación está judicializada y él busca declarar para presentar pruebas que lo desliguen de las acusaciones.