Se enfatiza la particularidad del estadio en Atlanta, que cuenta con aire acondicionado manteniendo una temperatura de 20-22 grados, incluso con opción de bajarla a 18. Esto contrasta con el calor de Miami y elimina excusas relacionadas con la temperatura para ambos equipos.
Se menciona que, a pesar de la comodidad climática interna, la pausa de hidratación sigue siendo obligatoria por reglamento.