Medios españoles, como el diario Marca, ya muestran imágenes de camisetas con la segunda estrella bordada, generando controversia y anticipación antes de la definición del Mundial.
Periodistas y aficionados argentinos consideran esta actitud una muestra de exceso de confianza y una falta de respeto ante la paridad de los torneos actuales.
Se compara esta situación con el Mundial de 1986, donde España también mostró una confianza similar y el resultado fue un empate ante Bélgica, recordando que la Copa del Mundo es impredecible y que cada partido debe jugarse con cautela.