Se genera debate sobre un supuesto código de vestimenta impuesto por Mica Viciconte en un streaming, lo cual es criticado por los panelistas.
La discusión se centra en si Viciconte, sin ser la dueña del espacio, tiene la autoridad para establecer reglas de vestimenta. Se compara la situación con alguien que impone reglas sin tener derecho a hacerlo.
El tema escala a la vestimenta de otras figuras, mencionando transparencias y "pechos", con un tono sensacionalista que caracteriza al programa de chimentos.