Se debatió sobre los prejuicios que asocian la vejez con la falta de erotismo y sexualidad, y cómo estos estereotipos limitan la percepción de la vida adulta.
Se cuestionó la idea de que el sexo es exclusivo de los jóvenes y que la belleza es inherentemente joven, argumentando que existen diversas formas de erotismo y sexualidad que pueden practicarse a lo largo de la vida.
Se señaló la ausencia de representaciones de relaciones sexuales entre personas mayores en el cine de arte, lo que refuerza la invisibilidad y el estigma asociados a la sexualidad en la vejez.