Se advierte sobre la vulnerabilidad de ciertas personas, como mayores, hipertensos u operados, ante las emociones fuertes que genera el fútbol. Se les recomienda mantener la calma y no abandonar su medicación.
Se comenta la pasión que despierta el fútbol y cómo algunos relatores transmiten esa emoción, lo que puede contagiar al oyente.
Se menciona que en estadios como los de Boca y River, y en general en Estados Unidos, existen cardioprotecciones debido a la recurrencia de muertes súbitas.