Se revela la posible trampa utilizada para engañar a Agustina Vega y llevarla a su asesinato. Se menciona que la joven fue enviada a buscar un regalo para su madre, una acción que, según los investigadores, formaba parte de un plan cruel.
Tanto el testimonio de una compañera como el de un remisero llamado Ariel, coinciden en que Agustina se dirigía a buscar un regalo. Se sugiere que el agresor, Barrelier, la estaba esperando con "la peor de las intenciones criminales" y la hizo entrar a su casa bajo engaño.