Se considera que el resultado de 2-0 es uno de los más engañosos en el fútbol, ya que a menudo genera una falsa sensación de seguridad que puede ser perjudicial en partidos de alta tensión como los del Mundial.
A pesar de esta advertencia, Argentina logró superar esta estadística adversa, remontando un partido que parecía adverso. La victoria demuestra la capacidad del equipo para sobreponerse a resultados engañosos y seguir adelante en la competencia.