Se debatió sobre la implementación del protocolo antipiquete durante los festejos en el Obelisco y si fue la causa de la reacción violenta de un grupo de inadaptados. Se cuestionó si era necesario aplicar dicho protocolo en un evento que, en principio, era pacífico.
Se informó que la policía avanzó para liberar las calles y permitir la circulación vehicular, lo que generó una reacción de algunos individuos que comenzaron a agredir a las fuerzas de seguridad. Se habló de 11 detenidos y varios policías heridos, algunos con lesiones leves.
Se planteó la necesidad de que los responsables de los disturbios sean condenados de manera ejemplar y que no sean liberados rápidamente. Se destacó que la mayoría de la gente estuvo en paz, pero un grupo minoritario arruinó la jornada.