El análisis de la F1 se centró en la tensa relación entre los pilotos de Alpine, Franco Colapinto y Pierre Gasly, y las declaraciones de Steve Nielsen sobre la continuidad de Colapinto.
Se especula que Gasly pudo haber asumido un riesgo innecesario al cerrar la línea de Colapinto en la primera vuelta, posiblemente influenciado por la presión constante y la incertidumbre sobre su propio futuro en el equipo. La discusión giró en torno a la psicología del piloto, el ego y la necesidad de demostrar valía bajo presión.
Nielsen, jefe de equipo, habría comunicado a Gasly que su continuidad estaba asegurada, mientras que Colapinto aún debía "ganarse el lugar". Esto generó debate sobre si la agresividad de Colapinto en la primera vuelta fue una respuesta a esta declaración, aunque otros argumentan que es parte de su instinto y capacidad para rendir bajo presión.