Se generó un debate entre periodistas sobre la veracidad de la información respecto a la situación de Mercado Libre. Un periodista defendió su labor basándose en fuentes propias dentro de la empresa, mientras que otro cuestionó la falta de información oficial y la posibilidad de guiarse por trascendidos sindicales.
Se planteó la necesidad de validar la información con los datos oficiales que se presentarán en el balance de la empresa. La discusión giró en torno a las fuentes periodísticas y la diferencia entre información oficial y la obtenida a través de otros medios, poniendo en duda la objetividad y el rigor periodístico de algunas afirmaciones.