Se genera un debate sobre la influencia del árbitro en el partido ganado por Argentina, con algunos comentarios en redes sociales sugiriendo que sí influyó a favor del equipo local. Sin embargo, la opinión predominante es que el resultado fue merecido y que Messi, como figura del equipo, tiene libertad para decidir quién patea los penales.
La discusión se extiende a una comparación entre Messi y Maradona, donde se argumenta que Messi tiene un "plus personal" y un "plus jugando" que lo diferencia, aunque se reconoce la grandeza de Maradona y una jugada específica que este último realizó y que Messi no podría igualar.
Se cuestiona si Messi debería patear siempre los penales, y se menciona que incluso si el árbitro estuviera en contra, Argentina ganaría debido a la calidad de Messi. La conversación también toca la idea de si la protección actual a los jugadores habilidosos en el fútbol moderno es mayor que en épocas pasadas.