Rodrigo De Paul compartió sus sensaciones tras la victoria, expresando felicidad pero también cansancio y hambre, ya que aún no habían almorzado. Mencionó que el día había sido largo y que ahora se dirigían a Cancún.
El jugador reflexionó sobre cómo las emociones comienzan a bajar y el cansancio se hace sentir, tanto físico como mental. A pesar de ello, se mostró contento por lo vivido y la importancia del triunfo.