La red eléctrica nacional de Cuba colapsó, dejando a unos 10 millones de personas sin electricidad. El país ya sufría una severa crisis energética desde 2024, agravada por el bloqueo petrolero de Estados Unidos.
Las autoridades habían anunciado cortes de hasta el 71% del territorio, pero la situación empeoró drásticamente. El gobierno de Miguel Díaz-Canel busca debatir la crisis en la Asamblea General de las Naciones Unidas.