El primer encierro de toros de San Fermín en Pamplona, España, dejó un saldo de cuatro heridos. A pesar de las altas temperaturas y la alerta naranja por calor extremo, la tradicional carrera se llevó a cabo con la participación de miles de personas.
Los heridos no fueron corneados, sino que sufrieron lesiones debido a caídas y golpes en medio de la multitud y el pánico generado por los toros. La carrera, que duró poco más de dos minutos, se desarrolló en un ambiente de euforia y tradición.
Se cuestiona la continuidad de esta celebración que, si bien forma parte de la cultura local, sigue generando incidentes y poniendo en riesgo la integridad de los participantes.