Se cuestiona la FIFA y se recuerda a sus críticos que el partido se gana metiendo goles, independientemente del desempeño. Se mencionan controversias pasadas como el penal de Codesal en 1990 y el incidente de Maradona en 1994.
Los panelistas argumentan que las críticas sobre supuestos arreglos o manipulaciones son infundadas, recordando casos como el de Irán y Estados Unidos, donde no hubo protestas por la situación política. Se enfatiza que la FIFA actual no es motivo de queja, y se compara la remontada argentina con eventos históricos.