La avenida 9 de Julio fue completamente cortada al tráfico para dar lugar a la masiva celebración del pueblo argentino tras la victoria de la selección. Cristian Balbo reportó desde el lugar la enorme cantidad de gente que se acercaba al Obelisco.
El clima era de euforia y alegría, con personas de todas las edades, incluso familias con mascotas, luciendo la camiseta argentina. Muchos habían salido de sus trabajos para unirse a la fiesta, comparando la magnitud del evento con celebraciones de años anteriores.