Al menos 10 personas murieron en China debido a fenómenos meteorológicos extremos. Las inundaciones por el tifón Maisac causaron víctimas en el sur, mientras que fuertes tormentas eléctricas provocaron muertes en la provincia central de Hubei.
Un deslizamiento de tierra en la provincia de Gansu dejó a 16 personas desaparecidas. Equipos de rescate lograron salvar a 17 atrapados bajo escombros. Se monitorea el avance del Super Tifón Babi, con vientos de hasta 290 km/h.