La situación económica es crítica: la gente no vende, no compra y no puede pagar sus deudas. El CEO del Banco de Galicia afirmó que el salario ha perdido entre el 20% y 30% de su valor, y que las pymes enfrentan tasas de interés del 80%.
Esta realidad económica se contrapone con la política de tasas pasivas del banco, que paga solo el 20% a los ahorristas. La falta de acceso al crédito y la pérdida del poder adquisitivo generalizado marcan un panorama sombrío para el consumo y la economía en general.