Los hinchas de Argentina enfrentaron serias dificultades para adquirir entradas para el partido, a pesar de que la compra había sido habilitada.
A diferencia de la Copa América, el proceso de compra para este encuentro se tornó "muy difícil", según relataron los propios asistentes.
Muchos expresaron su frustración al no poder concretar la compra a través de la aplicación, experimentando constantes fallos y retrocesos en el proceso.
Advierten sobre la existencia de reventas de códigos QR falsos, lo que aumenta el riesgo de estafas y la imposibilidad de ingresar al estadio.