Los festejos por la victoria de la selección argentina se vivieron con una mezcla de cábalas y euforia, manteniendo la tradición de mantener objetos de la suerte durante los partidos.
La cábala del piluso y otros rituales se repitieron, demostrando la superstición y el fervor de los hinchas. La producción del programa incluso vinculó la presencia de Pablo Olivares al aire con momentos clave de los partidos, reforzando la idea de que la suerte acompaña al equipo.