La alegría argentina se desbordó en Atlanta tras la agónica clasificación a cuartos de final. Hinchas de diversas partes del mundo y de Argentina se congregaron para celebrar la victoria, compartiendo la emoción y el alivio.
Muchos relataron el sufrimiento vivido durante el partido, especialmente con el marcador adverso. Sin embargo, la fe en la selección y en jugadores como Messi y Lautaro Martínez, los impulsó a seguir alentando hasta el final.
La celebración incluyó cánticos, bailes y la expresión de un profundo amor por Argentina. La experiencia de vivir el mundial en Atlanta fue calificada como única, con la sensación de que la selección había llegado a ellos.