Argentina busca el empate contra Egipto, que se impone 1 a 0. El equipo ha mostrado rebeldía y una actitud combativa tras el gol rival, lo que genera esperanza de revertir el resultado.
Se critica nuevamente la defensa argentina en la jugada del gol, señalando a Lisandro López y Diego Martínez por quedar "clavados" y no marcar adecuadamente al cabeceador egipcio. A pesar de la actuación del arquero rival, se considera que Argentina no merece ir perdiendo el partido.
La pausa de hidratación fue aprovechada por Scaloni para dar indicaciones, y el equipo reaccionó con fervor. Se espera que esta rebeldía y la fuerza característica del "argentinismo" lleven al equipo a conseguir el empate y, eventualmente, la victoria.