Argentina selló su pasaje a los cuartos de final del Mundial tras una remontada histórica contra Egipto, a quien derrotó por 3 a 2.
El equipo albiceleste, que perdía 2 a 0 a falta de diez minutos para el final, dio una muestra de carácter y resiliencia para dar vuelta el resultado.
La actuación de Lionel Messi fue clave, no solo por su gol, sino por su liderazgo y la energía que transmitió al equipo en los momentos más críticos.
Con esta victoria, Argentina reafirma su condición de candidata al título y se prepara para afrontar los próximos desafíos del torneo.