Argentina revirtió un partido adverso contra Egipto, logrando una victoria agónica que desató la euforia en el país.
El encuentro, que comenzó con un marcador en contra para el equipo nacional, se definió en los últimos minutos con un resultado que asegura la clasificación y la continuidad en la competencia.
La remontada, marcada por la emoción y el sufrimiento de los hinchas, culminó con la celebración del triunfo y la esperanza renovada en el seleccionado.