La euforia se desata en Argentina tras la agónica victoria 3-2 sobre Egipto, que clasifica al equipo a cuartos de final del Mundial.
El equipo albiceleste, que perdía 2-0 a falta de 15 minutos, protagonizó una remontada histórica, desatando la locura en el estadio y en todo el país.
Los hinchas y periodistas coinciden en que la garra, el corazón y la fe fueron los pilares de la victoria, más allá del aspecto futbolístico.
Se palpita el próximo partido de cuartos de final, mientras los hinchas ya sueñan con la copa del mundo.