Los trabajos de rescate en Venezuela tras el terremoto del 24 de junio continúan, pero la esperanza de encontrar sobrevivientes se desvanece tras 12 días.
Equipos de más de 30 países comienzan a retirarse. A pesar de las cifras oficiales de más de 3.500 muertos, se estima que el número real de fallecidos podría superar los 50.000, considerando los desaparecidos. Historias desgarradoras como la de Lucas y Fabio, niños que aún podrían estar vivos, mantienen la angustia de las familias.