La Cruz Roja venezolana registró 15.866 desplazados internos como consecuencia de los terremotos del 24 de junio. Miles de personas abandonaron las zonas más afectadas, especialmente La Guaira, para refugiarse en casas de familiares y conocidos.
La organización anunció la instalación de un refugio con capacidad para 600 personas durante 24 meses y mantiene operativos de asistencia humanitaria, incluyendo distribución de alimentos y agua potable.