Las labores de rescate en Venezuela continúan en medio de la desesperación. A pesar de que algunas delegaciones internacionales han partido, aún hay esperanza de encontrar personas con vida entre los escombros de edificios colapsados.
Se reporta la existencia de 16 personas atrapadas en una bodega, quienes lograron comunicarse gracias a una antena satelital. Sin embargo, la falta de maquinaria pesada impide el acceso a estas personas, y los vecinos intentan abrir túneles con herramientas rudimentarias. Lamentablemente, también se han encontrado cuerpos de víctimas sin poder ser rescatados.
Las denuncias apuntan a presiones de autoridades venezolanas para que las delegaciones internacionales regresen, a pesar de la necesidad de rescatar a más personas. Además, se señalan casos de corrupción, donde funcionarios policiales y militares habrían sustraído bienes de estructuras colapsadas, incluyendo lingotes de oro.
La gestión de la emergencia en el campamento del Panteón Nacional está a cargo del ejército, con un hospital de campaña y un puesto policial. La comunidad local es la principal responsable de la ayuda, mientras que las denuncias sobre la priorización de rescates en zonas de influencia política persisten.