Vecinos de un barrio popular solicitan la instalación de medidores para poder pagar legalmente por el servicio eléctrico, ante la falta de soluciones definitivas por parte de la empresa distribuidora.
La demanda surge en un contexto de cortes prolongados de luz y la imposibilidad de acceder a servicios básicos, generando indignación y preocupación por la falta de inversión en infraestructura.