Un violento asalto tuvo lugar en un kiosco de La Matanza, donde dos motochorros rompieron el vidrio de la entrada para robar. El hecho ocurrió a la una de la mañana y los ruidos alertaron a Paula, la empleada del local, quien intentó escapar sin éxito y fue brutalmente golpeada.
Los delincuentes, tras romper el vidrio con un piedrazo, ingresaron al local y golpearon a Paula. Los vecinos, al escuchar el estruendo, reaccionaron y lograron detener a uno de los ladrones, mientras que el otro logró escapar. La empleada sufrió heridas y se encuentra en estado de shock.
Paula relató el terror vivido, describiendo cómo los asaltantes la agredieron y la obligaron a salir a la calle, donde continuaron golpeándola. A pesar de haber sufrido robos en el pasado, esta vez la violencia fue extrema. La víctima expresó su miedo y la dificultad para seguir trabajando en el local.