Vecinos que llevan días sin luz relatan las graves consecuencias económicas y personales que sufren, con pérdidas de hasta 300.000 pesos por día de inactividad laboral.
La falta de suministro eléctrico afecta a emprendimientos como barberías y el trabajo diario, poniendo en jaque la economía familiar y la capacidad de cubrir necesidades básicas.
La situación se agrava ante la imposibilidad de trabajar y la preocupación por la salud de familiares, como una mujer embarazada que sufre las bajas temperaturas nocturnas.
Los residentes solicitan a Edenor la instalación de medidores y una solución definitiva, pero se encuentran con respuestas evasivas y la dilación de responsabilidades entre la empresa y el municipio.