Los aumentos en los servicios de luz, gas y transporte continúan impactando fuertemente en los ingresos mensuales de las familias argentinas. Mes a mes, se observa que los salarios rinden cada vez menos frente a incrementos que superan la inflación.
El porcentaje destinado a cubrir estos servicios básicos representa una porción cada vez mayor del presupuesto familiar. En particular, durante los meses de invierno, las facturas de luz y gas pueden duplicarse o triplicarse respecto a períodos anteriores, agravando la situación económica de muchos hogares.
Además, se destaca el desfasaje entre los ingresos familiares, que suelen quedar por debajo de la inflación, y los aumentos de los servicios y el transporte, que a menudo la superan. Esto genera una presión financiera significativa, especialmente para los sectores de menores recursos, donde estos gastos pueden representar más del 20% del ingreso mensual.