Se retoma la información sobre el spa que supuestamente pertenecía a Jessica Cirio, el cual se sospecha que funcionaba como una pantalla para operaciones ilícitas. María Eugenia Ritó menciona que se rumoreaba que Cirio era testaferro de Facundo Moyano, aunque no puede confirmarlo.
También se habla de la relación de Cirio con Rodrigo Prieto, exjugador de Boca Juniors, quien supuestamente lloró por ella y le regaló un departamento. Se menciona que Florencia Tesoro también habría salido con Prieto y que Jessica Cirio se la habría presentado a través de la agencia de Leandro Ruz. La conversación sugiere un entramado de relaciones y negocios turbios en torno a Cirio.