El debate sobre el suministro eléctrico en la provincia de Buenos Aires continúa, centrándose en la responsabilidad compartida entre la empresa proveedora (Edenor), el municipio y el ente regulador (ENRE).
Se expone la complejidad de la situación donde los transformadores comunitarios y la falta de medidores individuales generan un cuello de botella en la distribución y el cobro del servicio. La empresa argumenta la falta de rentabilidad sin medidores, mientras que el municipio parece asumir un rol de intermediario que no resuelve el problema de fondo.
Los vecinos afectados exigen una solución y cuestionan la falta de voluntad de la empresa para garantizar el servicio, así como la aparente ausencia de un marco claro que defina las responsabilidades y permita el acceso a la electricidad de manera continua y equitativa.