Un oyente, identificado como Julián, reflexiona sobre la actitud de los jugadores tras la eliminación de Brasil del Mundial. Comenta que a veces hay que dejar la arrogancia de lado y ser más humilde, haciendo referencia a los cánticos de "ole, ole" que se escucharon.
Se genera una breve discusión sobre la interpretación de los cánticos y su relación con el desarrollo del partido, contrastando la expectativa de un gol con la realidad del juego.