Vecinos de un barrio reclaman la falta de suministro eléctrico desde hace días, afectando gravemente su calidad de vida y actividades cotidianas.
A pesar de haber solicitado medidores y la regularización del servicio a Edenor, no han recibido soluciones, lo que les impide trabajar y genera preocupación por la salud de personas electrodependientes y niños.
La falta de luz también impacta en la seguridad, con jóvenes que buscan "plata fácil" ante la falta de oportunidades y la imposibilidad de realizar actividades básicas como cocinar o calefaccionar sus hogares.
Los vecinos expresan su desesperación ante la falta de respuesta de las autoridades y la empresa distribuidora, quienes se tiran la responsabilidad mutuamente.