En "Espiando la casa", una participante defendió su decisión de separarse del equipo de cocina, calificándola como no excesiva ni autoritaria, sino como una forma de evitar conflictos mayores.
Señaló que se le acusó de haber comido cuatro huevos cuando en realidad solo consumió dos, y que Hansen también había tenido situaciones similares sin que se le diera tanta importancia. La participante consideró que la reacción ante su accionar fue desproporcionada.
Afirmó que no quería tener más problemas y que su decisión de separarse fue para mantener la paz, a pesar de que algunos la consideraron una medida drástica. Reiteró que su intención no era generar un conflicto, sino evitarlo.
La concursante expresó su deseo de que la situación se aclare y se comprenda su punto de vista, enfatizando que no buscaba generar discordia, sino una convivencia más armoniosa.