En "Espiando la casa", una participante aclaró su decisión de separarse del equipo de cocina, negando que fuera por un problema con Manu y atribuyéndolo a evitar conflictos mayores.
Explicó que ella le dijo a Manu que si Mariela estaba en el equipo, ella se separaría y cocinaría sola. Esto se debió a los problemas que surgían constantemente, como la falta de ingredientes o discusiones sobre la comida.
La participante negó haber querido sacar a alguien del grupo y afirmó que Manu tomó la decisión de que se separaran. Mencionó que ella se comió dos huevos al mediodía, y que se le acusó de haber comido cuatro, lo cual es falso.
Reiteró que no quería tener más problemas y que su decisión fue para mantener la paz, a pesar de que algunos consideraron su actitud como excesiva o autoritaria.