Se generó controversia en el Mundial por la decisión de la FIFA de revisar la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Balogun, lo que podría permitirle jugar el próximo partido.
El segmentó debatió si esta revisión, que revierte un fallo del VAR, sienta un precedente peligroso y pone en duda la credibilidad del sistema. Se comparó con casos anteriores donde se perdonaron expulsiones, generando debate sobre la justicia y la transparencia en las decisiones arbitrales.