Numerosos pasajeros quedaron varados en el aeropuerto debido a complicaciones con un vuelo que debía partir a las 7 de la mañana con destino a Punta Cana y Estados Unidos. La falta de reportes por parte de la empresa generó malestar entre los afectados.
Algunas personas, ante la urgencia de sus conexiones y la pérdida del vuelo original, se vieron obligadas a pagar cerca de 5 millones para poder embarcarse en otro avión. La situación generó frustración y preocupación entre quienes esperaban viajar.